¿Te sientas a la mesa y el plato se te hace una montaña? Esa falta de apetito persistente tiene nombre: hiporexia. Te explicamos qué es, qué puede haber detrás y cómo recuperar una relación tranquila con la comida.
¿Te sientas a la mesa y el plato se te hace una montaña? Esa falta de apetito persistente tiene nombre: hiporexia. Te explicamos qué es, qué puede haber detrás y cómo recuperar una relación tranquila con la comida.